LA INMIGRACION, VISTA DESDE, LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.
Crisis
de inmigración en la juventud.
Como
primer tópico, mi perspectiva sobre este tema es, en los medios de comunicación,
es un punto de vista muy amplio ya que si nos ponemos a pensar, gracias a los
medios es como nosotros recibimos los mensajes sobre este tema, estos nos
ayudan de forma positiva o negativa en nuestros pensamientos.
El papel de los medios mayoritarios
A estas alturas nadie cuestiona el peso y, por tanto, la
influencia de los medios mayoritarios en nuestra configuración de la realidad.
Considerando que se trata de empresas con intereses económicos e ideológicos,
su producto puede contribuir a construir o a reforzar un imaginario social de
la inmigración y una agenda de temas de preocupación social, que si bien no
tendría que ser la única posible, sí que es la predominante, teniendo en cuenta
que, el que la mayoría de personas conocen de la inmigración lo conocen a
través de los medios.
Pero el gran número de medios existentes no es sinónimo de
pluralismo ya que la progresiva monopolización de este sector, conduce a la
homogeneización de contenidos al priorizar los aspectos comerciales sobre la
responsabilidad social atribuida al periodismo. Todo esto hace que sea muy
difícil tomar una conciencia crítica frente a los medios y los jóvenes no son
una excepción. Más bien al contrario, ya que según algunos estudios, la mayoría
de jóvenes catalanes pasan casi tres horas delante del televisor cada día y
precisamente no por más tiempo de contacto con los medios, adquieren más
habilidades para decodificar o relativizar el discurso mediático.
Una vez se ha reconocido el peso
que los medios pueden ejercer en la audiencia y por tanto en la sociedad, hay
que matizar que, si bien la gente suele pensar sobre aquello que le dicen los
medios, esto no implica necesariamente que piense el que estos le dicen. Desde
este planteamiento, se abren caminos para contrarrestar o como mínimo minimizar
la influencia del discurso mediático acerca de la inmigración. No se trata de
dejar a los medios de comunicación de lado, puesto que no sería nada realista
teniendo en cuenta la presencia que tienen en la vida de los jóvenes de hoy en
día, sino de poner filtros a lo que dicen y, por tanto, a su influencia.

